Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero yo diría que las palabras no pueden conformar una imagen y que la imagen no es suficiente para conformar una realidad.
La información que se recibe a través de los sentidos y la experiencia, es muy superior a la que nos llega a través de las palabras.
Un símbolo lleva consigo y en si, lo apreciado por medio de la experiencia y los sentidos. Un dibujo, por ejemplo, transmite un número de datos, muy superior a un texto.

Los símbolos y el inconsciente forman parte de la terapia en Madrid. De los símbolos surge lo oculto de uno mismo, la creatividad y la comprensión global e integra de algo.
Mi terapia integradora es un paso gradual y de apertura del inconsciente al consciente. Lo que duerme despierta, lo que es sueño, se ve.
También pretende el encuentro con la motivación inconsciente, para su integración con la motivación consciente.

La parte inconsciente, enclavada en sus sentimientos o sensaciones y arquetipos del pasado, circula alrededor de los problemas que se generan, en la bipolaridad consciente-inconsciente. Se produce o hay una desvinculación del uno con respecto al otro.
El inconsciente, desfasado en el espacio temporal, trunca su acción en el consciente, en la acción y en el pensamiento o idea presente.
El inconsciente individual o colectivo, no trabaja para el inconsciente individual o colectivo. El inconsciente colectivo se forja para el colectivo y no para el individuo, mientras que el consciente individual desea cosas y quiere cosas que obstaculiza y turba el inconsciente colectivo, plasmado en el consciente colectivo.
Hay, por tanto, un desfase entre consciente e inconsciente, ya sea individual o colectivo. El YO consciente, carece de un YO inconsciente, coherente, sentido y al unísono con el yo consciente.
Los hábitos y costumbres, se fijan con la repetición sin cuestionamiento en el aprendizaje. El yo consciente fijado en arquetipos no puestos al día, —deber, costumbre, tradición, hábitos— se niega a sí mismo y/o niega al yo inconsciente, generando una contradicción o incoherencia en el ser.
El inconsciente-consciente, se vuelve estático, por falta de YO VOLUNTAD CONSCIENTE: El yo quiero, yo siento, yo necesito, yo soy, yo deseo.
El mismo inconsciente está lleno de contradicciones, entre lo que le pasa al ser persona y lo censurado o aprendido en el exterior, que al final se convierte en propia. Es un conflicto de ideas, emociones, sensaciones, que llega a ser de voluntades, y esto afecta a la experiencia y a la voluntad.
Ejemplo: Quiero algo, pero otras partes o partes de mí, no lo quiere. Se produce con frecuencia una lucha entre el deber y el querer, el estado y el hacer, el consciente y el inconsciente, entre el ser y lo que debe ser, etc.
Los símbolos se cargan de sentido para nuestra mente consciente e inconsciente.
Algo simbólico, es por ejemplo: una imagen, un dibujo, un objeto concreto, una figura, una forma. Es algo que nos provoca un movimiento interior, nos hace reaccionar o nos evoca y sugiere.
Un símbolo es algo que significa o tiene un sentido para nosotros, para muchos, o para todos, de forma compleja abstracta, pero con mucha fuerza de evocación o impacto.
Los símbolos son un elemento ideal para el autodesarrollo, crecimiento y conocimiento. Se trata de ideas plasmadas en imágenes, dibujos, formas, signos propios y/o ajenos, que poseen en si, un gran contenido, emocional, informativo y de transmisión.
Los símbolos tienen o pueden tener un efecto transformador creativo y constructivo, o todo lo contrario, pues tocan el inconsciente.
Los niños cuando juegan, emplean el juego simbólico para entender aceptar y aprender evolucionando: muñecos que son papá y mamá, imitación de rolles, etc.
Un solo signo tiene una gran carga emocional para un determinado grupo y lo mueve en una dirección u otra.
De ahí la consistencia en mi trabajo de ese juego simbólico, artístico y armónico.