La sexualidad es un campo más a tratar en la terapia gestalt-pnl de Madrid.
La sexualidad, el arte de la comunicación no verbal a dos, el sentido danza que nos invita a compartir, dar y recibir placer.
El sexo, ese tremendo olvidado por la represión y las creencias. El sexo, el más prohibido de la historia. El adornado o comulgado con amor. El habitual desconocido del cuerpo. El danzarín de las oscuridades.
En el desarrollo del sexo como algo natural y necesario, está otro modo de llevar una vida más sana y plena. La psicoterapia gestalt también incluye en sus ciclos la sexualidad como necesidad. Por ejemplo, la mujer se siente más plena y más mujer, si es deseada, atendiendo al mismo tiempo su sexualidad como natural.
Tradicionalmente se ha fusionado amor y sexo, sin considerar este último, de forma aislada, como un elemento necesario en la vida del hombre y la mujer.

La sexualidad, la novedosa instauración de los catorce, que se pierde por no ser entendido en su flujo normal y natural. El extraño consejero del dolor, al que debilita. El contraste, contrastado, de la anomalía del sacrificio.
Placer y dolor son dos partes del mismo argumento experiencial. En el desarrollo armónico de ambos está la plenitud. La sexualidad es la necesidad última, que da frutos. Un ciclo de ciclos gestálticos, que culmina en la apreciación normal sin resistencias.
El sexo no es bueno ni malo, es una necesidad necesaria que pide cobertura. El ciclo que empieza, que culmina o no, pro del que es más saludable ser consciente.
La integración de los aspectos sexuales es necesaria para beber y saciar, llenando el vaso del placer y la satisfacción.